Por favor difundir.
La sociedad indígena awajún y su lucha en la Amazonia peruana.
A las comunidades universitarias de la Universidad Nacional de Colombia y de la Asociación de Universidades Amazónicas, Unamaz, a la opinión pública en general.
Frente a los trágicos hechos ocurridos en Bagua, Amazonia peruana, que han cobrado la vida de decenas de personas, entre pobladores indígenas awajún y personal de la policía nacional del Perú, los profesores, estudiantes y colaboradores de la U.N. Sede Amazonia consideramos un deber moral pronunciarnos ante la opinión pública rechazando el uso desmedido e injustificado de la fuerza contra la población nativa de la Amazonia. Igualmente nos solidarizamos con la resistencia de esta población a los planes de incorporar la Amazonia a las fuerzas del crecimiento económico que no tiene en cuenta los factores sociales y ecológicos, como se pregona en la retórica del desarrollo sostenible.
Entendemos que los hechos que tuvieron tan vergonzoso desenlace son parte de un propósito más general de imposición de Tratados de Libre Comercio por parte de las élites nacionales en varias partes de América Latina. Estos grupos poderosos de la sociedad nacional deben asumir la responsabilidad, pues estos han abanderado la firma de dichos tratados y los han defendido con las tropas militares que dirigen.
Como suele ocurrir siempre que la sociedad reclama sus derechos, el gobierno peruano de Alan García ha acusado al gobierno boliviano de Evo Morales de incitador externo de estos funestos acontecimientos, intentando de este modo confundir a la opinión pública y desfigurar la legítima resistencia de los pobladores nativos a la intervención comercial sobre sus territorios; estos argumentos solo revelan el desprecio hacia estas poblaciones.
La Pan-Amazonia tiene una función clave para la supervivencia del planeta tal como lo conocemos, y aunque esté política y administrativamente dividida, debe mantener su unidad e integridad, reconociendo simultáneamente la diversidad y riqueza no solo de sus ecosistemas sino también de los pobladores y sociedades humanas. La deuda del capitalismo internacional y nacional con la región amazónica se ha cimentado sobre el desconocimiento de estos principios, sobre la negación de la ciudadanía de sus habitantes, lo cual no es un simple hecho fortuito o un desliz de un mandatario, sino que sigue siendo el fundamento de las concepciones o la justificación de prácticas excluyentes, que aún comparten algunas de estas elites que detentan el poder político y económico en América Latina.
Alertamos a la opinión pública colombiana que esta situación no está desconectada del presente y futuro de la población amazónica colombiana y que los denodados esfuerzos del gobierno nacional para tratar de aprobar e implementar tratados de libre comercio y megaproyectos que sólo piensan en crecimiento económico y competitividad, sin consideraciones serias de equidad, cuidado ambiental y respeto a una nación pluriétnica y multicultural, pueden conducirnos a empeorar la ya complicada situación de violencia en la Amazonia colombiana.
Pese a la suspensión de los decretos con los que el gobierno peruano quiso despojar a las poblaciones amazónicas de los derechos a su territorio y a su vida, las circunstancias actuales de intervención económica y control social sobre la Amazonia exigen mayores empeños del pensamiento crítico universitario en la defensa de la vida y en el rechazo a la falsa idea de desarrollo que se quiere instituir. Por consiguiente, vale la pena amplificar las palabras que los mismos awajún gritaban, “la selva no se vende, la selva se defiende”.